Y un día el conflicto llegó a su desenlace. Después de días de mucha tensión, finalmente Racing acordó de palabra con Estudiantes la partida de Marcos Rojo, quien se dará el gusto de volver al club del que surgió para jugar las semifinales de la Copa Libertadores.
El defensor de 36 años faltó a las últimas tres prácticas consecutivas de la Academia como maniobra de presión con el fin de que el club de Avellaneda lo dejara salir. Y si bien desde Avellaneda aún no lo oficializaron, hubo trato verbal y en las próximas horas el jugador pondrá la firma.
Los detalles económicos del pase y los bonos en juego
Luego de varias conversaciones, las entidades arribaron a un entendimiento en alrededor de 1.000.000 de dólares. Además del resarcimiento por interrumpir el contrato que se le vencía con la Academia a fin de este año, dentro de ese valor el Pincha se hizo cargo de una deuda que Racing tenía con el futbolista y se estableció el pago de un bono si llega a la final de la Copa.
Rojo, entonces, le puso fin a un ciclo en el que, en su último tramo, se había convertido en uno de los máximos líderes desde las idas de Bruno Zuculini y Santiago Sosa. Además, había logrado una continuidad que le permitió consolidarse como titular.
El fuerte cruce con Milito que apuró la salida
Tras el clásico del domingo pasado con derrota ante Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina, Rojo el martes se presentó en las prácticas para manifestarle a Diego Milito su deseo de irse a Estudiantes. El presidente de la Academia se opuso, se encendió una discusión acalorada con cruce de reproches y el jugador, que nunca llegó a cambiarse, se fue del club antes del ensayo.
Milito estaba plantado en no dejarlo ir porque lo necesitaba debido al poco recambio que tiene en el puesto (sólo le quedó el juvenil Gonzalo Escudero como zaguero zurdo). Y el central tenía la decisión tomada de no asistir más a los entrenamientos.
Frente a esta situación, la dirigencia del club de Avellaneda cedió ante la presión y pactó la salida de un jugador que había recibido en condición de libre, procedente de Boca, a mitad de 2025. Y a mediados de este 2026, Racing ejecutó la opción de extensión del vínculo hasta diciembre próximo.
Rojo ya había estado cerca de retornar al León en el último verano, pero no se concretó su partida porque ni él ni el club platense se hicieron cargo de un resarcimiento. Ahora Estudiantes le apuntó como prioridad para la Copa por las suspensiones de Leandro González Pírez y Tomás Palacios. Aunque también podrá ser inscripto para el Torneo Clausura por la lesión de Gabriel Neves, con fractura en una muñeca.
En Racing jugó 29 partidos, metió dos goles y una asistencia. Su salida será recordada en Racing como una de las más conflictivas de los últimos largos años.

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