Fue la cara nueva que inauguró el mercado de pases de Eduardo Coudet. Una apuesta a futuro, sí, pero que ya venía con chapa de Primera por su buen rodaje en Argentinos Juniors. Sin embargo, la situación de Tobías Ramírez hoy es tema de debate en los pasillos del Monumental: suma apenas un partido oficial en River y, por ahora, Leo Ponzio lo lleva al banco pero no le da pista.
Para entender el presente del zaguero hay que rebobinar hasta ese debut fatídico frente a Racing. Aquella tarde salió todo al revés: ligó amarilla rápido, no hizo pie y se quedó en el vestuario en el entretiempo. Para colmo de males, el cierre del Apertura le trajo una lesión meniscal que lo frenó durante un par de meses largos.
Recién en agosto volvió a sumar minutos en la Reserva y, de a poquito, empezó a asomar de nuevo: disputó dos partidos, completando los 90 minutos ante Godoy Cruz y contra Atlético Tucumán. Sin embargo, nunca tuvo otra chance en la Primera: en los últimos tres compromisos fue al banco y se quedó con las ganas de ingresar. De esta manera, el único rodaje que tuvo el defensor de 19 años últimamente fue en los amistosos informales contra All Boys, Estudiantes de Caseros y Atlético Escobar.
¿Tiene lugar en el fondo del River de Ponzio?
La realidad es que para el León la formación titular sale de memoria. Nicolás Otamendi es el gran capitán y caudillo, y a su lado, el DT sigue bancando a Lucas Martínez Quarta, a pesar de que el Chino no está pasando por su mejor momento futbolístico. En el cuerpo técnico lo tienen en cuenta, pero entienden que todavía le falta recuperar ese ritmo de competencia que brindan los encuentros por los puntos después de una extensa lesión.
De todos modos, el panorama en el fondo de River le hace un guiño a Ramírez para lo que viene en el corto plazo: ya sin Germán Pezzella ni Paulo Díaz en el plantel, y con Juan Portillo todavía recuperándose de la rotura de ligamentos, el ex Bicho es hoy la primera carta de recambio si Ponzio necesita un central diestro. La otra alternativa en la zaga es Lautaro Rivero, que además de ser zurdo, tampoco viene con la flechita para arriba.













