el ABC para entender por qué acusan al ex San Antonio Spurs de recibir un sobresueldo ilegal

el ABC para entender por qué acusan al ex San Antonio Spurs de recibir un sobresueldo ilegal

La NBA atraviesa horas de tensión y especulación alrededor de una de las investigaciones más complejas de los últimos tiempos. A 11 meses de que estallara el escándalo por presunta evasión del límite salarial entre Los Angeles Clippers y Kawhi Leonard, cuando todo parecía encaminarse hacia una resolución pacífica, un cruce de versiones reavivó un caso que tiene, entre otras cosas, un traspaso totalmente congelado.

Todo comenzó a agitarse este lunes cuando ESPN sacó a la luz información que parecía darle un respiro a los angelinos. Según sus fuentes, la investigación llevada adelante en nombre de la liga por el prestigioso bufete de abogados Wachtell, Lipton, Rosen & Katz no había encontrado pruebas de que Steve Ballmer, el mega millonario propietario de la franquicia, utilizara patrocinadores del equipo para canalizar dinero “por debajo de la mesa” hacia Leonard con el fin de eludir el tope salarial.

El informe periodístico detallaba que el foco de la investigación había rotado a favor de los Clippers. El mismo detallada que el bufete se alejó de la teoría original que apuntaba a una evasión mediante “empleos fantasma” para pasar a determinar simplemente si el hecho de que la franquicia presentara al jugador con estas empresas patrocinadoras constituía una violación a las normas o una “falta de supervisión” que podría derivar en sanciones aún desconocidas.

Los Clippers no tardaron en respaldarse cuando esta narrativa salió a la luz. En diálogo con The Times, defendieron su accionar, argumentando que conectar a los jugadores con los socios comerciales es “una práctica habitual de los equipos de la NBA y una solicitud común de jugadores y representantes“. Además, dejaron en claro que ellos no tienen injerencia en los acuerdos individuales de los jugadores al asegurar que “ello no constituye una prueba de que se esté eludiendo el límite salarial”.

Sin embargo, cuando la sensación de alivio empezaba a reinar en Los Ángeles, la NBA lanzó un balde de agua helada. A través de su portavoz, Mike Bass, la liga emitió un descargo para refutar las versiones que pusieron en el centro de la escena la situación.

“El artículo de ESPN sobre la investigación a Los Angeles Clippers -en la que la NBA se negó a cooperar- contiene numerosas e importantes imprecisiones. Los resultados de este asunto se aclararán una vez que concluya la investigación“, expresaron. Un mensaje claro de que, para las autoridades, la lupa sigue puesta sobre el equipo.

Para entender el fuego cruzado, hay que retroceder 11 meses en el tiempo. La caja de Pandora se abrió en septiembre de 2025, cuando el periodista Pablo Torre reveló en su podcast la existencia de un lucrativo y sospechoso acuerdo. Según aquel informe, Kawhi Leonard había firmado un contrato publicitario de 28 millones de dólares con Aspiration, una empresa de servicios bancarios ecológicos.

Las alarmas de la NBA sonaron al descubrirse dos detalles clave. Primero, que Leonard habría realizado escaso trabajo promocional para la marca, lo que levantó las sospechas de un “empleo fantasma”. Segundo, que Steve Ballmer había invertido cerca de 60 millones de dólares de su propio bolsillo en la misma empresa, la cual, a su vez, firmó un acuerdo de 300 millones para ser socia fundadora del nuevo estadio de los Clippers.

A medida que avanzó la investigación, se sumaron otros actores como Daktronics, la compañía fabricante de la pantalla de video del estadio, con la que Leonard presuntamente también firmó un contrato publicitario. La teoría original era que Ballmer inyectaba su propio dinero en estas empresas para que luego llegara a los bolsillos de su jugador por fuera del contrato oficial, burlando así el límite salarial que garantiza la equidad competitiva en la liga.

Como si a la historia le faltaran condimentos, Aspiration terminó declarándose en bancarrota y su cofundador, Joseph Sanberg, fue condenado a 14 años de prisión por defraudar a inversores por casi 248 millones de dólares. El propio Ballmer asegura haber sido víctima de la estafa, aunque otros inversionistas damnificados lo demandaron argumentando que su participación solo buscaba crear un “vehículo ideal para que eludiera secretamente el límite salarial de la NBA, mientras fingía apoyar a la empresa como un inversor ecologista legítimo”.

La razón por la que la investigación toma semejante protagonismo se resume en que eludir el tope salarial es considerado un “pecado capital” en la NBA. El antecedente más reciente se remonta al castigo impuesto a los Minnesota Timberwolves en el año 2000, cuando se demostró que acordaron un contrato secreto con Joe Smith. En aquella ocasión, la franquicia fue despojada de cinco selecciones de primera ronda del draft y multada con 3,5 millones de dólares.

Lo cierto es que mientras los abogados avanzan en la investigación, un dato no menor es que el futuro de Kawhi Leonard está en el aire. El 30 de junio, los Clippers habían acordado traspasar al jugador a los Toronto Raptors a cambio de Brandon Ingram, Gradey Dick y selecciones del draft. Sin embargo, los canadienses pusieron el freno de mano ante la chance de heredar cualquier tipo de suspensión o sanción que pueda recaer sobre el alero en los próximos meses.

Con el inicio de una nueva temporada pautada para mediados de octubre, el reloj apremia. Todas las partes buscan una resolución lo más ponto posible, pero el fuego cruzado demuestra que el final de este thriller institucional todavía tiene varios capítulos por escribirse.





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