Los hinchas de Chacarita se sentaron frente al televisor este miércoles a ver si alguien le podía dar una manito en la lucha por el descenso. Para mala suerte del Funebrero, el que tenía la potestad de hacerlo era Atlanta, su clásico rival. Como era de esperarse, no le dio siquiera un vaso de agua: el Bohemio cayó de manera contundente frente a Patronato, que salió de la zona roja, y condenó a los de San Martín a soñar hasta su próximo partido con la Primera B.
Los roles estuvieron invertidos en este encuentro. El Patrón salió renovado. Con la llegada de Marcelo Fuentes, no parecía que su equipo fuera el mismo que no ganaba hace 12. Así como los de Villa Crespo tampoco parecían ser ese equipo que llegó a estar puntero y que viene peleando arriba desde que empezó el torneo. Las realidades se dieron vuelta. Y eso se notó desde los primeros minutos.
Solo uno entró como debía hacerlo
El conjunto de Pellerano entró a la cancha desorientado, inconexo y desdibujado. Y los entrerrianos, por el contrario, salieron a comerse a su rival. No le daban respiro. Por eso desde los 10 minutos, después de ya haber tenido alguna que otra aproximación , se puso en ventaja: centro a la cabeza de Gabriel Díaz y el central la mandó a guardar con un cocazo.
Pero los ataques no cesaron . El Rojinegro no se tiró atrás con el marcador a su favor. Atlanta se fue al entretiempo habiéndola sacado barata. La visita recién pudo hacer pie en el Bartolomé Grella en el complemento. Entró 45 minutos tarde. En el comienzo de la segunda mitad fue que el Bohemio se empezó a parecer, al menos un poco, a lo que venía demostrando casi todos los fines de semana . Pero la ilusión por el empate le duró poco, luego de que Nacho Rodríguez, el que había sido el héroe contra Chicago , recibiera dos amarillas en menos de tres minutos y se fuera a duchar antes del final.
Fue cuando quedaban 10′ que el Patrón lo liquidó. Valentín Pereyra, la figura de la cancha, agarró la pelota en el vértice del área, la cruzó apilando muñecos, metió una pausa y, en vez de pedir derecho de autor y pecar de soberbio, se la alcanzó a Brandon Cortés para que el ex Boca liquide la historia. Entre Ríos es carnaval, Villa Crespo es decepción y San Martín, que ya estaba prendido fuego, ahora es un volcán en erupción con Chaca en puestos de descenso de la Primera Nacional.
Telmo y un partido clave por el descenso
En un duelo directo entre los dos últimos de la Zona A de la Primera Nacional, Acassuso y San Telmo dieron un primer tiempo en el que ninguno quiso arriesgar. El complemento amagaba con tocar la misma música, hasta que a los 16′ del complemento una mano de Uriburu dentro del área torció el rumbo: penal para el Quemero que Romero transformó en el 1-0 con un zurdazo potente al medio.
La solución estaba en el banco para el Candombero: el deté mandó a la cancha a Lartirigoyen y Pardo, y ambos fueron héroes. A los 37′, el primero aprovechó una pelota boyando en el área luego de un córner y definió de media vuelta para poner el empate. Apenas un minuto después, tiró el centro desde la derecha para que Pardo gane de arriba y selle de cabeza un agónico 2-1 que le da una bocanada de aire fresco a Telmo.
For Ever ratificó su buen andar
El Chango Cravero tenía una tarea complicadísima: salvar a Chaco For Ever de la vuelta al Federal A, categoría de la que el técnico había sacado al equipo. Y vaya si lo está haciendo: cinco victorias en ocho encuentros y un contundente 3-0 a San Miguel lo aleja dos puntos del descenso directo. Todavía falta, pero el conjunto del Norte mejoró sustancialmente.















