Lo tuvo en la mira el Bayern Munich. Hace algunos meses, compartió un top 10 junto a Lamine Yamal (Barcelona) y Rayan Cherki (Manchester City) en un informe del Observatorio de Fútbol CIES sobre los volantes expertos en dar pases cortos superando a tres o más rivales. Y si algo le faltaba a su auspicioso presente, en Vélez no se ponen colorados al compararlo con Federico Valverde. Entonces, no es casualidad que River busque acelerar con el club de Liniers para alcanzar un acuerdo por Tobías Andrada, una de las grandes joyas del fútbol argentino.
Luego de una fase inicial con un primer contacto entre los clubes a modo de consulta, en las oficinas del Monumental hicieron una evaluación y decidieron avanzar en las negociaciones por un jugador de 19 años que tiene contrato hasta diciembre de 2029 y una cláusula de rescisión es de 14 millones de dólares. Sin embargo, en Liniers están dispuestos a embolsar un monto menor en este mercado, pero con la condición de quedarse con una parte de la ficha pensando en una futura venta.
“Acá en Vélez, nosotros decimos que es la proyección de Federico Valverde”. No es habitual que el presidente de un club, en este caso Fabián Berlanga, compare a una de sus joyas con un jugador del Real Madrid. “¿Vos decís que Vélez tiene a Valverde? No, el otro es un jugador que hace ocho años está en el Madrid. El nuestro hace ocho meses estaba en la Cuarta, en la Quinta. No sé dónde estaba…”, agregó Guillermo Barros Schelotto en abril pasado, con prudencia aunque sin guardarse elogios para una joven promesa que pueden encajar en varios puestos del mediocampo hacia adelante por las múltiples variantes que ofrece su juego.
Mientras el Mellizo lo destacó por su “físico notable”, por su capacidad de ser “opción o dar el pase” y vislumbrando un futuro europeo, su próximo paso lo acerca a Núñez. Categoría 2007, campeón en las Inferiores del Fortín y figura en el último Mundial Sub 20 bajo las órdenes de Diego Placente, llegó al CAVS en Infantiles y con la camiseta número 50 en la espalda se transformó en una pieza fundamental para GBS,
El nacido en Villa Luzuriaga comenzó como mediocampista interno y de marca, pero se fue adelantando unos metros y por su entrega, despliegue, desgaste en el ida y vuelta y visión de juego, el DT lo comenzó a ubicar recostado por la derecha, siendo prácticamente un extremo en momentos de la fase de ataque. Y esa polifuncionalidad es la que también sedujo a Eduardo Coudet, que levantó el pulgar para que la CD avance en la negociación con Vélez.
Con los pies sobre la tierra, feliz por su presente, consciente de que tiene mucho por mejorar y más cerca del juego de Pedri, su gran referente, Andrada suma 18 partidos en Primera con tres goles (dos por Copa Argentina) y un total de 1.628 minutos que mezclan agresividad, personalidad, quite, distribución y juego ofensivo. Un combo que en River ya pidieron. ¿Llegará?











